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En el caso del gobierno y el Estado español su posicionamiento activo y beligerante a favor de la hoja de ruta estadounidense forma parte del servilismo, la incapacidad y subordinación de nuestra clase política.
En esta guerra contra el pueblo venezolano y su gobierno no cabe la equidistancia, ni la neutralidad, ni las buenas intenciones. Sólo cabe desenmascarar y denunciar el papel de España, y apoyar los esfuerzos heroicos de un país por defender su independencia y soberanía que en estos momentos ha de ser la bandera que nos una a todos contra el imperialismo. (lahaine.org)