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Creo, para terminar, que tanto tú como yo hemos sido excesivamente blandos y eufemísticos en nuestras críticas a los nuevos socialdemócratas vestidos de lagarterana. Creo que, visto lo visto, ha llegado el momento de decir alto y claro que son lo peor (puesto que son los que más engañan), como lo fue en su día el PSOE, y que a estas alturas hay que ser muy necio, muy ingenuo o muy oportunista para seguir apoyándolos. (lahaine.org)