«Prohibido olvidar (1º de Mayo)», de Maité CAMPILLO (boltxe.info)
Es indudable que los campos se mueren si las lluvias se niegan aliviar las raíces, fortaleciéndolas, y el riego no entiende de coordenadas estacionales, generacionales, poda y sustento para que los frutos afloren, sinó, las plantas hasta de los pies se terminaran secando y las alas de, «todo por un sueño», quedarán fosilizadas; los fertilizantes venenosos del gringo están siempre al acecho, estudiados para que desarrollen formas, más que extrañas, nada saludables. [...]emprendamos la lucha consecuente para que algún día por fin, veamos una tierra que ponga libertad: libre de las manos de la explotación y el exterminio de los pueblos.





